Diario de Afrodita |
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No, no suelo cometer errores ortográficos, cinco años de tortura en la Universidad sirvieron de algo. No me refiero en el título del post a un hombre bello, sino a la tortura a la que semanalmente nos sometemos las mujeres para tener la piel como decían tenía Cleopatra. Los hombres parecen unos osos y allí radica el secreto de su felicidad. Exceptuando los metrosexuales, que se cuidan más que nosotras, al hombre promedio le basta y le sobra con quitarse la barba y el bigote y cortarse el cabello de vez en cuando. En cambio a nosotras, la moda y la sociedad nos impone que para vernos bellas debemos "ver estrellas" como decía mi abuelo Félix. En mi caso, soy velluda y eso prolonga - notablemente la tortura semanal - para obtener la piel de seda. Comenzaré mi relato de arriba hacia abajo. En mi primera instancia me saco las cejas con pinza, por lo menos 3 veces a la semana. Antes lloraba y se me hinchaban los ojos, pero luego de tantos años sacándomelas no duele tanto. El bozo lo depilo con cera al igual que los vellos del ombligo cada 20 días. No duele tanto con la cera tibia, que es una verdadera maravilla, Pero ni les cuento la cera caliente arcaica que trae una ollita para derretirla. Eso lo deberían considerar una tortura a la humanidad femenina. Duele demasiado ... no trae ni las tiritas ni el aplicador para la cera y cuando se seca y se arranca parece que uno va a perder la parte de la piel donde la colocaste. En cuanto a las piernas y las axilas me las rasuro - ahora que me pongo faldas siempre - dos veces a la semana y tatatatan el vello púbico lo rasuro una vez a la semana por completo. Es lo mejor que hay - según yo - pues cuando me pongo un hilo dental no se salen esos vellos, que se ven tan feos. Además que la sensibilidad en el área se cuadriplica y es una maravilla lo suave y supersensitiva que queda mi zona sur. Entiendo que hay hombres que les gusta mucho el vello púbico, pero para mi es una incomodidad. Nada más excitante que un hilo dental muy chiquito lucido en un piel impecable. Espero que si algún hombre lea esto, pueda al menos saber, porque dudo mucho que entiendan , la causa, motivo y razón, por la cual duramos una hora bañándonos. Para mi, a pesar de que a veces duele, es un sacrificio que ve su recompensa, cuando me pongo una falda cortica y los hombres me comen con los ojos.
Fecha: 06/11/2007 23:00. |